San Pedro Sula. La Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) celebró el segundo aniversario de su vivero institucional, una iniciativa que ha logrado producir 40,495 plantas de caoba y donar 32,155 para apoyar acciones de reforestación y conservación ambiental en nueve departamentos de Honduras.
Desde su creación, en junio de 2024, el Vivero CCIC ha contado con la participación de más de 1,100 voluntarios y 68 empresas en jornadas de siembra, trasplante y mantenimiento. Su impacto se ha extendido a Cortés, Copán, Lempira, Santa Bárbara, Yoro, Ocotepeque, Comayagua, Atlántida y Francisco Morazán.
Durante el acto conmemorativo, el presidente de la CCIC, Karim Qubain, destacó que esta iniciativa demuestra la capacidad del sector empresarial para generar resultados positivos mediante el trabajo conjunto.
“El Vivero CCIC representa nuestro compromiso de convertir la responsabilidad ambiental en acciones concretas y sostenibles. Cada planta producida y cada jornada de voluntariado reflejan lo que podemos alcanzar cuando las empresas, las organizaciones y la comunidad unimos esfuerzos por una causa común”, expresó Qubain.

En la ceremonia, la CCIC otorgó un reconocimiento a GILDAN por su liderazgo en voluntariado corporativo durante 2026, al realizar dos jornadas y movilizar a 106 colaboradores, la mayor participación registrada por una empresa durante el año.
También fueron reconocidos la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, por integrar a niños, jóvenes y adultos de alrededor de diez estacas en las jornadas, y Grupo Flores, por su acompañamiento constante durante los dos años de funcionamiento del vivero.
“El verdadero valor de este proyecto no se mide únicamente por la cantidad de plantas producidas o donadas, sino también por las voluntades que ha logrado unir. Como Gremio Socialmente Responsable, continuaremos ampliando su alcance, sumando aliados y contribuyendo a construir una Honduras más verde, resiliente y sostenible”, agregó el presidente de la CCIC.
